Se buscan gurús que inspiren desde la congruencia

No os descubro nada nuevo si os digo que en Madrid hay mucho tráfico, demasiado. Dicen los estudios que los madrileños invertimos más de 350 horas anuales en los desplazamientos en coche. Sinceramente yo creo que deben ser más.

Además, si el tiempo se pone caprichoso y llueve, o hay convocatoria especial de grandes eventos entonces ya es previsible pasar buena parte del día atrapados en el vehículo.

Hace un tiempo, cuando comencé mi formación en coaching descubrí la responsabilidad absoluta que tenemos en las decisiones que tomamos y que convivir con las frustraciones es algo que nos permitimos a nosotros mismos.

Solo tenemos dos opciones cuando algo no satisface nuestras expectativas, no nos gusta, nos molesta y se convierte en algo frustrante: o hacemos algo para cambiarlo o lo pensamos de manera diferente y le damos otra interpretación.

Por esta personalidad que me tocó en suerte el tema del tráfico y la sensación de pérdida de tiempo me tensiona, por lo que sabía que no me quedaba otra que convertirme en un observador diferente de la situación y revertir esa ansiedad en un sentimiento más gratificante.

¿Quieres saber cómo he conseguido convertir el momento menos fructífero del día en algo que ahora espero con entusiasmo?

Siempre tengo una lista de tareas pendientes así que comencé recopilando todos los podcast, conferencias TedTalk, videos de YouTube y audiolibros que dejaba aparcados porque no encontraba el momento tranquilo de dedicarme a ellos, y empecé a conectar el iPhone cada vez que montaba en el coche hasta convertirlo en un hábito, al igual que hago con el cinturón de seguridad.

He creado una estupenda rutina de escuchar en mis largos ratos en los atascos a mis personajes de referencia, indagar sobre las mejores teorías, disfrutar de los últimos libros. Ahora la frustración se ha convertido en una segregación continua de oxitocina y en maravillosos momentos de descubrimiento e inspiración.

Escuchaba esta semana una entrevista que realizaba Gonzalo Álvarez de El Arte de Presentar en la que decía que en nuestro tiempo andamos a la búsqueda de gurús. Ciertamente me impactó la idea… ¡ansiamos encontrar gurús! Pero, ¿por qué?

Me hizo reflexionar sobre el tema porque la verdad es que admiro a una buena lista de personas a la que considero mis quiméricos de cabecera. Además, el término “gurú” lo utilizo con cierta frecuencia, podría decirse que es otra de mis palabras fetiche (en un post anterior comentaba la importancia que damos a ciertas palabras que se hacen mágicas).

Etimológicamente “gurú” proviene del sanscrito y adopta múltiples acepciones, pero me gusta, especialmente las que se refieren a autor de un mantra, persona venerable o maestro de los dioses.

¿Es cierto que en este mundo incierto que nos ha tocado vivir necesitamos de estos maestros respetables y cuasi espirituales para que nos Inspiren, Influencien e Impacten? (recogiendo las tres I del liderazgo sexy propuesto en “La Empresa Camaleón” (2017) por A. Fayer y J. Salinas)

Voy a dar una respuesta muy personal y subjetiva. Rotundamente sí.

En un entorno voluptuoso donde cada día nos reinventamos y enfrentamos a nuevos retos, a veces a trabajar con equipos complejos en proyectos ambiguos y con roles indefinidos, supone un alivio comprobar cómo otras personas son capaces de entender la necesidad que nos abruma, reflexionar sobre ello, darle coherencia, ofrecerte un discurso lógico y contarte una historia que conecta contigo visceralmente y te impulsa a la acción, a salir de los marcos cerrados de la cajita de la comodidad donde nos gusta vivir.

Buscamos visionarios que sean cercanos a nosotros, que hablen nuestro idioma, con los que sintonicemos porque lo que cuentan nos resuena en el interior y que conecten con nuestra amígdala del pleistoceno. Ansiamos que nos regalen las claves para hacernos dueños de nuestras decisiones y actuar en consonancia, y de esta manera estar un poquito más cerca de su maestría.

Antes de compartir estas líneas contigo he reflexionado sobe las cualidades comunes que tienen estas personas para que yo les haya convertido en mis profetas y sin duda es la HUMILDAD de no reconocerse especiales, de mostrarse como son y hablar únicamente de aquello que han vivido y conocen desde la EXPERIENCIA y la vivencia. Muestran COHERENCIA entre lo que dicen y lo que hacen, y eso me provoca admiración y una cierta envidia.

¿Verdad que está muy relacionado con las habilidades de un buen líder? También con el auto-liderazgo inclusivo que necesitamos para marcarnos objetivos vitales y conseguir los resultados buscados, es decir, para transformarnos en lo que queremos ser en base a nuestro propósito.

Buscamos gurús que se apasionen con lo que hacen y nos impacten mostrando congruencia entre lo que quieren hacer y que da sentido a su vida, lo que dicen y lo que hacen. Personas humanas, empáticas, cercanas, accesibles, en continuo aprendizaje y proceso de transformación.

Como ves, los gurús de tu vida no tienen por qué ser políticos, artistas o grandes pensadores… te reconozco que los míos son personas de carne y hueso a los que no idolatro, sino que respeto porque me inspiran y ayudan a continuar creciendo como persona y como profesional. A ellos acudo en búsqueda de ideas, innovación, creatividad y reflexión. Se convierten en mis mentores porque señalan caminos, hacen conexiones y ven vínculos entre diferentes elementos sin darse por vencidos ante las dificultades.

Es por todo ello que en nuestros tiempos necesitamos de estos idealistas prácticos y competentes; el entorno y la velocidad a la que suceden las cosas hace que aquellas personas que son capaces de parar un momento, transmitir su experiencia y hablar desde la emoción, la sinceridad y la pasión acumulen seguidores por su carisma natural.

Lo que hacemos habla tanto de nosotros que la gente no escucha lo que decimos

Me ha encantado compartir contigo este pequeño secreto sobre las personas que son referentes para mí y que ejercen una influencia positiva por lo que son, lo que hacen y cómo lo hacen.

Y tú, ¿Qué opinas sobre los gurús de nuestra época? ¿Qué características tienen las personas que te inspiran?

Me encantará leer tus opiniones.

Nos volvemos a encontrar pronto

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